Instagram

lunes, 5 de mayo de 2014

Es una peda normal. Mis amigos están aquí, pero mi mente no. Pienso en ti. Sí, en ti. Ha pasado tiempo pero aún lo hago. Al parecer mi mente se rehusa a dejar de pensarte y te trae en el momento en que se le antoje. Ante eso no puedo hacer nada, tu recuerdo me domina. Mis amigos parecen no notar mi ausencia mental, así mejor, no quiero que sepan que sigues aquí donde según yo ya te fuiste. Y lo presumo mucho, con alegría y gritos cuando te mencionan, pero me miento. 

En el fondo se escuchan canciones de dolores, de mal de amores que te dedicaba en los primeros días de tu partida. Podría dedicarte varias de ellas una vez más, pero, ¿cuál es el caso? No vas a volver, ¿o sí? Ni siquiera te vas a enterar, pero sobretodo, no te va a importar. Por más canciones que te dedique, por más pensamientos que sigan, a ti no te va a importar nada. 

Y es ahí cuando pienso en todo, pero sobretodo en como me gusta engañarme. Me gusta decirme que algún día vas a regresar. Me gusta mirar tus fotos y decir que fuiste mía, aunque no haya sido cierto. En especial, me gusta imaginar, me gusta imaginar una infinidad de escenarios en los que tú apareces y eres protagonista. Me gusta imaginar que regresas y pides perdón, que te digo que no, que hay alguien más que te da celos, que a veces te digo que sí y hago venganza, pero sobretodo que te importó y que me quieres. Es lo que más me gusta imaginar y es lo que más me duele.

¿Y de qué me sirve que te escriba esto si no lo lees y no lo leerás? ¿De qué me sirve que te quiera tanto, demasiado, carajo, si no volverás? Tal vez deba volver a la realidad y dejar que el tiempo me traiga una respuesta.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario